“Los malos duermen bien” es una película japonesa de 1960 dirigida por Akira Kurosawa. Fue la primera película producida por la propia productora independiente de Kurosawa.
La película está protagonizada por Toshiro Mifune como un joven que consigue un puesto importante en una empresa japonesa corrupta de la posguerra para exponer a los responsables de la muerte de su padre. Se inspira en Hamlet de Shakespeare.